Bodegas Domecq

Domecq apuesta por la calidad

Domecq prepara sus vides

ENSENADA, Baja California.- La vid nunca descansa y por ello, Bodegas Domecq presentó en un evento en línea una panorámica de sus viñedos en Valle de Guadalupe, con el winemaker Alberto Verdeja, quien mostró la actualidad de las vides, apenas terminando la época vegetativa del invierno, en donde las plantas aprovechan para descansar.

Alberto se presentó frente a una zona de sus vides más antiguas de Cabernet Sauvignon, compuesto de viñas de casi 50 años de edad. Esta sección sirve para proyectos muy particulares; etiquetas exclusivas en las que el WineMaker trabaja y experimenta.

INICIAN CON LA PODA

Desde ahí, Verdeja explicó que en este momento inician con la poda, la cual consiste en cortar todas las ramas que dio la vio en la cosecha previa , con lo cual se prepara la planra para que tenga un crecimiento controlado y permite que Alberto tome decisiones sobre el fruto.  

Para la demostración, Alberto eligió una planta de más de 40 años, que en sus propias palabras la describe con una formación bilateral o de brazos abiertos y soporte tipo espaldera; esto significa que tiene un respaldo de alambres tipo escalera para ir aguantando el crecimiento de las ramificaciones.

Una vez cubiertas de follaje, las ramas superiores servirán como “sombrillas” de los racimos, evitando que el sol queme los precursores aromáticos.

ETAPA VEGETATIVA

En esta etapa la planta da la impresión de estar seca, Sin embargo la savia se encuentra almacenada en la raíz, a la espera del clima y tratamiento ideal para empezar a subir por sus brazos.

Cuando la savia llega hasta el corte más alto se produce el “lloro”, que nos indica que, tras el reposo de la planta durante los fríos meses de invierno, ha nacido un nuevo ciclo desde la raíz. 

La Poda en el viñedo Domecq

Poda de las vides en los viñedos de Pedro Domecq

A través de cortes la planta se va guiando y rejuveneciendo; en el mismo tronco se aprecian los tajos de años anteriores, que nos pueden dar una idea de su edad.

Con esta serie de cuidados esta vid puede vivir más de 100 años; y conforme pasan los años la fruta va cambiando su estructur, concentrando los aromas y sabores, que expresan totalmente lo que es el terroir. 

De la rama principal surgen los pulgares y estos a su vez contienen las yemas, que son las que producen los sarmientos con racimos de uva.

El estilo del corte, la cantidad de pulgares que se dejan durante la poda y el cálculo de yemas que rendirán frutos, son parte de las decisiones que Alberto debe tomar durante este proceso. 

APUESTAN POR LA CALIDAD

Este año el objetivo en el viñedo es la calidad; será una producción pequeña con el máximo provecho.

Para esto se requiere un estricto control del crecimiento de la planta y encauzar su energía en pocas ramificaciones. 

El trabajo de la poda, al igual que la cosecha, es totalmente manual. Existirán muchas manos experimentadas en el viñedo durante estas etapas para tener mayor control de las acciones. 

Existen casos en que el brazo de la planta es invadido por termitas, terminando muchas veces con esa sección o totalmente con la planta.

Aquí entra una vez más la experiencia de Alberto para decidir cómo salvarla y no propagar la infección a otras plantas.

Una alternativa es tomar el sarmiento de una planta con mayor fuerza y sin desprenderlo dirigirlo a la tierra, enterrarlo y volverlo a sacar por un lado de la vid. A esta técnica se conoce como acodo, en la que el objetivo será siempre dar vida a una nueva planta.

Ahora el viñedo necesita frío debajo de los 10 grados centígrados, para que se mantenga en hibernación o la savia empezará a correr por sus venas y despertará antes de tiempo. La planta debe cubrir ciertas horas de frío para descansar. 

De manera rudimentaria podríamos obtener plantas idénticas a la vid de la cual se poda, donde los sarmientos se cortan secciones de cuatro a cinco yemas y se le hace un “encallado”, que es el corte y sello de la punta, para que la savia en su interior no se pierda y sea el elemento que nutrirá el crecimiento de raíces y la brotación de la nueva planta que nacerá al colocarla en tierra. 

RENUEVAN EL VIÑEDO

Así, una planta que tuvo su proceso de vida da pie a otra planta, que tendrá su propio ciclo, renovando el viñedo y ofreciendo frutos cada vez más ricos. En primavera volveremos al viñedo y todos están invitados a ver los cambios.

Cómo llegar

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